Fundamentos y Elementos de la Comunicación
Bienvenida a la Unidad
Bienvenidos a la primera unidad de nuestro módulo de comunicación. En esta sección, sentaremos las bases para entender qué sucede realmente cuando nos comunicamos en nuestro entorno laboral y personal.
Aunque conversar o enviar un correo parece algo automático, detrás de cada interacción existe un sistema estructurado. Comprenderlo nos ayudará a evitar malentendidos y a relacionarnos de forma más efectiva.
1. ¿Qué es realmente la comunicación?
Para entender la comunicación, es útil saber de dónde viene la palabra. Deriva del latín communicatĭo, que significa “compartir”, “participar en algo” o “poner en común”.
En nuestro día a día, a través de la comunicación, los seres humanos compartimos información entre nosotros, lo que convierte a este acto en una actividad absolutamente esencial para poder vivir en sociedad y trabajar en equipo.
En el ámbito humano, comunicarse no es solo emitir sonidos; es un acto propio de nuestra actividad mental que nos permite, mediante el intercambio de mensajes verbales o no verbales, influir en las demás personas y, al mismo tiempo, ser influidos por ellas.
Nota: El término también se usa en la tecnología o el transporte para describir la conexión entre dos puntos, como la comunicación entre dos ciudades o las telecomunicaciones, pero aquí nos enfocaremos en la interacción humana.
2. ¿Cómo funciona la dinámica de comunicarnos?
Se le llama “proceso comunicativo” al conjunto de actividades que están vinculadas al intercambio de datos o ideas. Para que este proceso exista y funcione, se requiere, como mínimo indispensable, la participación de un emisor y de un receptor.
La dinámica ocurre de la siguiente manera:
El emisor envía señales
El emisor envía ciertas señales, que pueden ser un texto escrito, palabras habladas o incluso un gesto físico, con el propósito de difundir un mensaje.
El receptor interpreta
Cuando estas señales llegan al receptor, su tarea es “decodificarlas”, es decir, interpretarlas para entender lo que el emisor quiso decir.
La devolución del mensaje
El proceso no termina ahí; incluye una etapa vital llamada “devolución” del mensaje. A través de esta respuesta, el receptor original se convierte ahora en emisor, y quien primero habló pasa a ser el receptor, creando un ciclo continuo.
3. Las piezas del rompecabezas
Para que el proceso que acabamos de describir funcione sin fallas, intervienen varias piezas clave. Si alguna de estas piezas falla en nuestro trabajo diario, el mensaje no se entenderá correctamente. Los elementos fundamentales son:
El Emisor
Es la persona que origina y transmite el mensaje. Por ejemplo, un supervisor dando una instrucción.
El Receptor
Es la persona que recibe e interpreta el mensaje. Por ejemplo, el trabajador que escucha la instrucción.
El Código
Es el conjunto de signos que utilizamos para construir o “empaquetar” nuestro mensaje. Esto incluye las palabras que elegimos, los gestos que hacemos o los símbolos que usamos. Si dos personas no hablan el mismo idioma, están usando códigos distintos y la comunicación falla.
El Mensaje
Es la información en sí misma, o el conjunto de datos concretos que se están transmitiendo.
El Canal de comunicación
Es el medio físico a través del cual decidimos enviar el mensaje. Puede ser una carta, el teléfono, la televisión, el internet, o simplemente el aire cuando hablamos frente a frente.
El Ruido
Son todas aquellas distorsiones o interferencias que pueden afectar negativamente la recepción del mensaje original. Es importante destacar que el “ruido” no solo es un sonido fuerte; puede ser una falla del emisor, como hablar muy bajo, del canal, como un correo mal redactado o mala señal de teléfono, o del receptor, como estar distraído.
La Retroalimentación o feedback
En primera instancia, es la respuesta o reacción que el receptor le da al mensaje recibido. Si luego el emisor vuelve a responder a lo que dijo el receptor, esa nueva respuesta también se considera retroalimentación. Es la única forma de comprobar que el mensaje se entendió correctamente.
El Contexto
Son las circunstancias que rodean el momento en que nos comunicamos. El contexto tiene una influencia directa en cómo interpretamos el mensaje e incluye factores como el espacio físico donde estamos, el marco de referencia cultural de quienes hablan y el entorno social.
Una misma frase puede significar algo distinto si se dice en una reunión formal frente a un cliente, o durante un descanso en la cafetería.
Cierre de la Unidad
Comprender y cuidar cada uno de estos elementos te permitirá tomar el control de cómo te expresas y asegurar que tus ideas, necesidades e instrucciones lleguen a tus compañeros de forma impecable.