Contenido del curso
Introducción
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Manual de Autogestión y Comunicación Efectiva
Módulo II · Unidad 1

MENTE RACIONAL O MENTE EMOCIONAL

Comprender cómo la mente racional y la mente emocional participan de forma complementaria en la toma de decisiones laborales.

Aprendizaje esperado

Reconocer cómo las emociones y la mente racional influyen en la toma de decisiones laborales, de acuerdo con los principios de creatividad y soluciones innovadoras.

¿Mente racional o mente emocional?

De acuerdo a recientes investigaciones, se ha superado la oposición entre mente racional y mente emocional. Según el nuevo modelo, y tal como indica Daniel Goleman, los seres humanos tenemos dos “mentes”: una racional, relacionada con la conciencia, la reflexión, el análisis y el razonamiento; y una emocional, vinculada con el mundo afectivo y los impulsos.

Históricamente se entendió al ser humano como un ser racional y lógico, diferenciándolo de los demás animales por su capacidad de razonamiento. La mente se vinculó a la razón, la inteligencia y las capacidades intelectuales, lo que llevó a establecer una dualidad entre razón y emoción.

Por una parte, la razón se asoció a la capacidad de tomar decisiones, al coeficiente intelectual e incluso al éxito laboral. Las emociones, en cambio, fueron relacionadas con lo impulsivo y el descontrol.

A partir de esta mirada se construyó la dualidad mente/cuerpo, donde la mente se asocia a la razón y el cuerpo a las emociones, con importantes consecuencias en la ciencia, la psicología y la vida cotidiana.

Consecuencias de la dualidad mente/cuerpo

  • El concepto de inteligencia se asoció históricamente a la razón y a la capacidad de pensar, evaluar y tomar decisiones.
  • La educación se centró en el desarrollo de capacidades cognitivas, matemáticas, lógicas y lingüísticas.
  • En el mundo laboral se privilegió a las personas con gran preparación teórica y habilidades técnicas.

De esta forma, se privilegió el desarrollo técnico-científico y la adquisición de conocimiento. No obstante, se ha constatado que muchas personas con alto coeficiente intelectual no logran ser felices ni exitosas laboralmente.

En cambio, también observamos personas que no cuentan con gran potencial intelectual o instrucción académica, pero que son felices con sus labores y transmiten esa buena disposición a su entorno.

La inteligencia emocional como modelo integrador

La oposición clásica entre razón y emoción ha sido superada gracias al desarrollo de la Inteligencia Emocional, enfoque que reconoce el rol fundamental de las emociones en la vida de las personas.

“En un sentido muy real, tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Estas dos formas, fundamentalmente diferentes de conocimiento, interactúan para construir nuestra vida mental”.

Actualmente entendemos al ser humano como una unidad integrada de razonamiento y emociones, que participan de forma interrelacionada y complementaria en nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos.

Dos cerebros, dos mentes

Nuestra emotividad es un importante motor generador de conductas humanas, pero la convivencia social exige que sea asumida y controlada para que las emociones se expresen con la intensidad adecuada.

Los avances en la investigación del cerebro han permitido comprender mejor cómo sentimos, pensamos, imaginamos y reaccionamos. La idea de dos mentes o dos cerebros constituye la base teórica de la Inteligencia Emocional.

Diversas investigaciones han constatado las especialidades de los hemisferios cerebrales: el izquierdo se relaciona con la razón y las funciones lógicas, mientras que el derecho se vincula con las emociones, la creatividad y la intuición.

Características de los hemisferios del cerebro

Hemisferio izquierdo: lógico, procesa la información de manera secuencial y lineal, analiza detalles, piensa en palabras y números y utiliza un pensamiento convergente.
Hemisferio derecho: holístico, procesa la información de manera global, es intuitivo, piensa en imágenes y sentimientos y utiliza un pensamiento divergente.

Pensamiento vertical y pensamiento lateral

Algunos autores distinguen también dos estilos de pensamiento. La teoría del Pensamiento Lateral establece una diferencia entre pensamiento lateral y pensamiento vertical, entendidos como distintas formas de utilizar la mente.

El pensamiento lateral se asocia a un pensamiento más creativo, mientras que el pensamiento vertical se vincula a un pensamiento lógico. Lo importante es que el pensamiento lateral puede aprenderse y desarrollarse mediante técnicas específicas de entrenamiento.

Pensamiento vertical Pensamiento lateral
  • Se basa en la secuencia de ideas.
  • Es selectivo.
  • Cada paso es el correcto.
  • Es analítico.
  • Excluye lo que no se relaciona con la temática que procesa.
  • Puede realizar saltos.
  • Es creativo.
  • No es preciso que cada paso sea el correcto.
  • Es provocador.
  • Explora contenidos que incluso parecen ajenos a la temática que procesa.

La mente emocional y la mente racional

La mente emocional es más rápida que la mente racional, lo que permite reaccionar de forma automática ante situaciones de peligro. Las emociones cumplen una función protectora, pero también pueden jugar en contra en las relaciones interpersonales si respondemos impulsivamente.

Cada emoción prepara al organismo para desencadenar una respuesta neurofisiológica específica. Por ejemplo, la ira aumenta el ritmo cardíaco y los niveles de adrenalina, predisponiendo a la acción.

Si imaginamos que la información llega al cerebro a través de dos vías, la vía rápida corresponde a las emociones y la más pausada, deliberada y consciente, al pensamiento.

La mente racional, en cambio, es reflexiva, analítica, exacta y más lenta; examina, comprende y conoce conceptos. Aunque no selecciona las emociones, puede controlar el curso de ellas.

Estructuras cerebrales y control emocional

Desde el punto de vista cerebral, las estructuras más primitivas se relacionan con las emociones. Del tallo encefálico emergen los centros emocionales; posteriormente se desarrolla el sistema límbico y, más tarde, el neocórtex o cerebro pensante.

La amígdala se relaciona con el neocórtex y constituye el núcleo de la inteligencia emocional.

El sistema límbico está en constante interacción con la corteza cerebral, lo que permite que emoción y razón trabajen juntas y que podamos tener control sobre nuestras emociones.

En definitiva, la racionalidad y la emoción están íntimamente ligadas e interactúan cada vez que se genera una conducta.

Hacia un modelo integrativo de la mente

La razón y la emoción constituyen procesos cerebrales diferentes, pero ambas mentes están interconectadas y operan en armonía, uniendo su conocimiento e influyendo en nuestra forma de relacionarnos con el mundo.

Según las investigaciones, existe un equilibrio entre ambas: la emoción proporciona información y energía a la mente racional, y esta última ordena el comportamiento de las emociones.

Así, podemos concluir que emoción y razón no son sistemas opuestos, sino complementarios, y que su trabajo coordinado constituye el objetivo principal del modelo de inteligencia emocional.

Ejercicio 1

Indique la alternativa correcta. ¿Cuál de las siguientes características no corresponden al pensamiento lateral?

I. Son creativos

II. Son provocadores

III. Exploran contenidos ajenos a lo que están trabajando

IV. Son analíticos

Selecciona tu respuesta:

A) Solo I

B) Solo II

C) III y IV

D) Sólo IV

Cierre de la unidad

La toma de decisiones más efectiva surge cuando razón y emoción trabajan de forma integrada, complementando análisis, intuición, creatividad y autocontrol.