Contenido del curso
Introducción
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Manual de Autogestión y Comunicación Efectiva
Módulo III · Unidad 3

AUTOCONOCIMIENTO: SENTIR QUE CONTRIBUYO, BASE DE LA MOTIVACIÓN HUMANA

Comprender cómo las necesidades humanas, el sentido del trabajo y la contribución a otros influyen en la motivación personal y laboral.

Sentir que contribuyo, base de la motivación humana

Una de las grandes preguntas del mundo de la psicología y de las organizaciones es qué motiva a las personas a hacer lo que hacen. La respuesta planteada en esta unidad es clara: las personas actúan como una manera de satisfacer ciertas necesidades.

Por ello, para comprender la motivación de una persona, primero es necesario conocer cuáles son sus necesidades más relevantes y cómo éstas orientan su conducta.

Los seres humanos actuamos en base a ciertas necesidades ordenadas jerárquicamente, que nos predisponen.

La pirámide de las necesidades

Desde el punto de vista biológico, hay necesidades básicas que motivan a actuar en cierta dirección. En la teoría psicológica de Abraham Maslow, se plantea la existencia de cinco necesidades humanas universales: fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento y de autorrealización.

Estas necesidades tienen un orden jerárquico, ya que la conducta humana busca primero satisfacer las necesidades fisiológicas, luego las de seguridad, después las de afiliación, reconocimiento y finalmente las de autorrealización.

Necesidades fisiológicas: alimentación, salud, descanso, respiración y otras necesidades básicas.
Necesidades de seguridad: sentirse protegido, contar con vivienda, empleo y estabilidad.
Necesidades de afiliación: desarrollo afectivo, asociación, aceptación y vínculo con otros.
Necesidades de reconocimiento: respeto, confianza, autoestima y valoración personal.
Necesidad de autorrealización: desarrollo del potencial y despliegue de las capacidades personales.

Motivación laboral y factores higiénicos

Según Frederick Herzberg, los factores higiénicos del trabajo, como las condiciones físicas, las compensaciones económicas y la organización de labores y roles, permiten una condición de “no insatisfacción”, pero no necesariamente generan motivación profunda.

La motivación propiamente tal estaría ligada a la satisfacción de las necesidades de los niveles medio y superior de la pirámide de Maslow: afiliación, reconocimiento y autorrealización.

Cuando pensamos en la motivación laboral, debemos orientar la atención a factores que van mucho más allá de la renta, los incentivos materiales y el confort físico.

En el contexto laboral, la satisfacción de las necesidades de los trabajadores permite que se sientan motivados y así logren un desempeño favorable.

Predispuestos al cariño y la colaboración

La unidad plantea que el bienestar humano y la expansión de nuestro potencial devienen del convivir con otros y de ser recibidos en la aceptación plena. Esto se vincula con nuestra necesidad de afiliación y pertenencia.

Desde esta mirada, las personas no solo buscan sobrevivir o cumplir funciones, sino también ser aceptadas, colaborar, ser reconocidas y sentirse parte de una convivencia humana basada en el respeto, la confianza, la gratitud y la ternura.

Nos enfermamos en el desamor, nos duele el no ser reconocidos y nos sentimos quebrantados cuando perdemos presencia para el otro.

La necesidad de sentido en el trabajo

Una fuente clave de motivación humana es encontrar un propósito trascendente en lo que hacemos. Las personas se sienten más motivadas cuando perciben que su trabajo contribuye al bienestar de otros y tiene un sentido que va más allá de lo funcional o económico.

Esto tiene implicancias directas en la visión y objetivos de la empresa. No basta con conocer metas y resultados; también necesitamos encontrar en ellas una “catedral”, es decir, un sentido mayor que conecte nuestro trabajo cotidiano con algo valioso para otros.

No sólo requerimos conocer y entender el propósito y las metas organizacionales. Necesitamos encontrar en dichos propósitos un sentido trascendente a lo funcional.

Las personas estarán motivadas y comprometidas con los objetivos en la medida que reconozcan que, al alcanzarlos, estarán sirviendo a otros y a una convivencia amorosa basada en el respeto y la legitimación mutua.

Ejercicio 2

Para Frederick Herzberg, ¿a qué estaría ligada la motivación de los seres humanos?

Selecciona tu respuesta:

A) A trabajar sobre los vínculos humanos, el trabajo en equipo, el reconocimiento de las personas más allá de su rol funcional y el sentido que éstas encuentran en lo que hacen.

B) A satisfacer los factores denominados “higiénicos”, como las condiciones físicas y las compensaciones económicas.

C) A la satisfacción de los niveles básicos.

D) Ninguna de las anteriores.

Aplica lo aprendido

Guillermina está haciendo un curso de motivación y quiere comprender mejor la Pirámide de las Necesidades de Abraham Maslow. La invitación es a reflexionar sobre para qué sirve esta pirámide y por qué se habla de cinco necesidades fundamentales.

A partir de esta actividad, el estudiante puede reconocer cómo las necesidades humanas orientan la conducta y cómo su satisfacción influye directamente en la motivación personal y laboral.

Actividad: El sentido del trabajo

Muchas veces se cree que lo que más motiva a las personas en sus trabajos son las remuneraciones. Sin embargo, esta unidad invita a profundizar más allá de esa mirada, mostrando que un trabajo estable y remunerado puede satisfacer necesidades básicas, pero no necesariamente generar plenitud ni compromiso profundo.

La actividad plantea reflexionar, a partir del ejemplo de Homero Simpson, sobre si realmente basta con cumplir funciones, tener horario y recibir una remuneración para sentirse motivado, o si el trabajo debe también satisfacer necesidades de niveles medio y superior como pertenencia, reconocimiento, colaboración y sentido.

¿Es así de sencillo? ¿Esto es lo que realmente nos motiva en nuestra vida? ¿Por qué es tan importante que el trabajo satisfaga las necesidades de los niveles medio y superior?

Cierre de la unidad

La motivación humana no depende solo de factores materiales. Surge con fuerza cuando sentimos pertenencia, reconocimiento, colaboración y la certeza de que nuestro trabajo contribuye al bienestar de otros.