EMPATÍA, SOLIDARIDAD Y CONSTRUCCIÓN DE VÍNCULOS DE CALIDAD
Comprender cómo la empatía, el respeto y la solidaridad fortalecen relaciones humanas de calidad en el trabajo y en la sociedad.
La naturaleza amorosa en el espacio del trabajo
La matriz institucional corresponde al espacio del trabajo, donde predominan relaciones más estructuradas, jerarquizadas e instrumentalizadas para la obtención de fines específicos. Tradicionalmente, en este tipo de espacios ha importado más el rol asignado a una persona que la persona como tal, por lo que las relaciones suelen ser más frías, formales y preprogramadas.
La lógica del trabajo moderno ha estado regida por la eficiencia, la eficacia, la optimización y la racionalización. Sin embargo, el ser humano moderno vive cada vez menos en una situación comunitaria, perdiendo parte del enriquecimiento y contención propios de la vida comunitaria.
Ante ello, parece urgente complementar el foco en la eficiencia y eficacia con uno puesto en la cualidad amorosa de los vínculos humanos.
Desde la mirada de Humberto Maturana, los seres humanos somos mamíferos amorosos y nuestro bienestar biológico y cultural se sostiene en una convivencia basada en el compartir y colaborar, más que en la competencia y la agresión.
Bienestar, respeto y vínculos amorosos
Como biológicamente somos seres que nacemos amorosos, nuestro bienestar ocurre en el ser vistos, respetados, y en el verse y respetarse a sí mismo.
Los vínculos amorosos se generan y cultivan cuando somos capaces de respetar tanto la legitimidad de nuestra propia voz como la de los otros. Todo indica que vincularse amorosamente en el mundo del trabajo no sólo es deseable, sino que constituye la base fundamental para la colaboración y la confianza.
La empatía aparece entonces como una habilidad clave para generar vínculos humanos de mayor calidad.
¿Qué habilidades personales ayudan a generar vínculos de calidad?
Una habilidad básica es la empatía. Su esencia consiste en darse cuenta de lo que sienten los demás sin necesidad de que lleguen a decirlo verbalmente. Las personas expresan sus emociones también de forma no verbal, a través del tono de voz, los gestos y la expresión facial.
La capacidad de captar estas formas sutiles de comunicación exige competencias emocionales básicas, como la conciencia de uno mismo y el autocontrol. Sin la capacidad de reconocer los propios sentimientos o impedir que nos desborden, resulta muy difícil establecer contacto con el estado de ánimo de otras personas.
Lo que hace posible la empatía
- Comprender a los demás: percibir los sentimientos y puntos de vista de otros e interesarse activamente por sus preocupaciones.
- Desarrollar a los demás: reconocer fortalezas, logros y necesidades de desarrollo, entregando feedback útil y promoviendo el crecimiento.
- Orientación al servicio: anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de otros, ya sean clientes internos o externos.
- Aprovechamiento de la diversidad: respetar y relacionarse bien con personas de diferentes orígenes, comprendiendo distintas visiones del mundo.
Todas estas habilidades pueden desarrollarse. El primer paso es tomar conciencia del grado en que están presentes en uno, apoyándose también en el feedback de otros. Luego, es necesario practicar una y otra vez hasta que se incorporen a nuestra manera habitual de relacionarnos.
Ejercicio 1
¿Qué habilidades personales ayudan a generar vínculos de calidad?
Selecciona tu respuesta:
A) Empatía.
B) Conciencia de uno mismo.
C) Autocontrol.
D) Todas las anteriores.
Aplica lo aprendido
Rosa tuvo una discusión con su pareja antes de salir al trabajo y quedó reflexionando sobre una frase que le habían dicho: “Te falta empatía”. Al no tener claridad sobre este concepto, le pide ayuda a su compañera Tamara para comprenderlo mejor.
La invitación es a explicar qué implica la empatía y qué se puede lograr con ella, considerando que permite captar lo que sienten otros, comprender sus necesidades y responder de forma más humana y efectiva.
Actividad: La empatía
A partir del extracto de la película Little Miss Sunshine, se propone observar cómo la conducta empática puede manifestarse en escenas cotidianas y qué efectos produce en quienes la reciben.
La reflexión central apunta a identificar de qué manera se expresa la empatía en las escenas y qué efectos tiene la conducta empática de la niña en los demás personajes.
Sembrando solidaridad en el continente
América Solidaria nació a partir de la energía solidaria generada en un encuentro juvenil realizado en Chile en 1998. Su propósito ha sido impulsar la cooperación solidaria entre las naciones americanas a través de proyectos que mejoren la calidad de vida de los más necesitados de la región.
Con el tiempo, la organización llegó a contar con decenas de proyectos en distintos países, gestionados por profesionales voluntarios de diversas nacionalidades. Su trabajo se ha orientado especialmente a niños y jóvenes en situación de pobreza o riesgo social, en áreas como salud, educación y desarrollo productivo.
Primero hay que cambiar las miradas, luego las relaciones y, por último, realizar acciones de justicia coherentes.
La organización ha debido enfrentar dudas, escasez de recursos, tensiones internas y exigencias estructurales crecientes. Aun así, ha mantenido su foco en proyectos orientados a la superación integral de la pobreza y en la construcción de una cultura solidaria a largo plazo.
Uno de sus grandes aprendizajes ha sido que, si se quiere actuar hacia afuera con eficiencia, eficacia, empatía y rentabilidad social, primero es necesario estar bien al interior de la propia organización.
Manteniendo el foco y creciendo con estructura
América Solidaria concentró sus esfuerzos en proyectos atractivos y convincentes, capaces de movilizar el apoyo de gobiernos, empresas y personas. Esta tarea exigió flexibilidad para adaptarse a distintos actores, sin perder el foco en niños, jóvenes y proyectos orientados a la superación de la pobreza.
Con el crecimiento, la organización enfrentó una fuerte crisis interna producto del aumento de proyectos y una estructura que seguía siendo mínima. Esto generó estrés, tensión y poca colaboración entre áreas, haciendo evidente la necesidad de fortalecer su base organizacional.
O crecía la estructura o se hundía la organización.
La institucionalización y luego la internacionalización permitieron consolidar el modelo, separar funciones y crear una estructura matricial con una casa matriz y fundaciones en distintos países.
Cierre de la unidad
La empatía, el respeto y la solidaridad permiten construir vínculos de calidad, fortalecer la colaboración y sostener proyectos humanos con sentido tanto dentro como fuera del trabajo.